lunes, 28 de febrero de 2011

Espacios Sagrados



El universo huichol se divide en tres partes o franjas: arriba se encuentra el cielo (heriepana), es donde mora el sol (y el águila real werika como su madre, equivalente a la Virgen María, tanana) y se denomina tajeima; en la parte central, jeriepa, se encuentra la tierra y es donde viven los huicholes; abajo se halla el inframundo o watetiapai. Los puntos cardinales de la tierra son cinco: el centro, donde se encuentra el territorio huichol formado también por cinco comunidades principales (San Andrés Coamiata, Santa Catarina, Guadalupe Ocotán, San Sebastián y Tuxpan de Bolaños); el norte, donde se encuentra Hauxa Manaka, lugar donde encalló la canoa de Watakame en el diluvio mítico y que corresponde al Cerro Gordo en la comunidad tepehuana de San Bernardino de Milpillas, en el estado de Durango[1]; el sur, donde está la morada de la diosa de las aguas, en el lago de Chapala (estado de Jalisco) o rapavillémeta; el oriente, donde sale el Sol en el monte leunar, parte del territorio de wirikuta, desierto de San Luis Potosí, donde crece el peyote o híkuri; y el poniente donde está el mar, haramara. Todos esos lugares se consideran sagrados y a ellos deben de acudir periódicamente los huicholes para dejar ofrendas solicitando algún favor o agradeciendo los recibidos. También se dirigen a esos lugares especiales para obtener poder y conocer más cosas del mundo natural y sobrenatural, especialmente los chamanes.


[1] Esta montaña fue declarada en 1992 lugar sagrado por las autoridades del Instituto Nacional Indigenista  (actualmente Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indios, y cedida por la comunidad a los huicholes para que sigan realizando sus tradicionales ceremonias. 

---------------------- 
Fragmento tomado del libro:
Porras, Carrillo, Eugeni. Ritualidad y Pregegrinación entre los Huicholes. CECAM CECUPI, CONACULTA, INAH
Eugeni Porras Carrillo es investigador del INAH - Nayarit


No hay comentarios:

Publicar un comentario