lunes, 11 de julio de 2011

El mito de la peregrinación a Wirikuta.


Fragmentos:
EL VIAJE MITICO DE LOS HUICHOLES AL DESIERTO

Los mitos son uno de los componentes más importantes de su religión ya que contienen la memoria grupal tanto en torno a los acontecimientos cósmicos y a sus principales elementos naturales, como sobre la vida y las acciones realizadas por parte de los antepasados.  En cuanto a lo primero, estas narraciones orales describen sucesos tales como la aparición del fuego, el surgimiento del sol, el desarrollo del diluvio, el papel de la lluvia y otros fenómenos naturales que, de esta forma, son explicados y personalizados, abriendo con ello la posibilidad de relacionarse y de influir en ellos. Por lo que respecta a lo segundo, los mitos funcionan como la memoria histórica de acontecimientos, reales o no, que fundan la conducta de los huicholes, sus valores y normas a través de las aventuras de personajes, hombres, dioses y animales que sirven de guía y de referencia para vivir colectivamente.

Aunque fragmentos de los mitos aparecen en las conversaciones cotidianas o en las reuniones familiares a la manera de cuentos, leyendas o relatos que cumplen sobre todo la función de enseñar a los más jóvenes las normas de conducta elementales o de discutir y ponerse de acuerdo sobre problemas específicos de la organización social y cultural huichol, su papel fundamental consiste en servir de guión al ciclo festivo o ceremonial que agrupa al conjunto de fiestas y rituales de los huicholes a las que aludimos anteriormente. En estas celebraciones los mitos se actualizan y el pasado se hace presente, posibilitando una enseñanza directa a través de la escenificación, el canto, la música, la gestualidad, la danza y la participación activa que supera en mucho al fragmentario y ajeno conocimiento adquirido en las aulas de la educación oficial a través de la escritura y la enseñanza formal. Ligados al ciclo agrícola, que distingue muy claramente entre la temporada de lluvias y la de secas, los mitos se narran en forma de cantos, casi siempre nocturnos, algunos de los cuales pueden durar dos o tres días, mientras a su alrededor se desarrollan las actividades necesarias para cumplir con “el costumbre”. Aunque los escenarios varían de acuerdo al rito que se celebre, siempre el maraka´ame o chamán es el cantador, sentado frente al fuego, en la mano su muwieri o varita con plumas que lo guían y con las que también cura, y acompañado por uno o dos ayudantes o aprendices que retoman las estrofas finales de cada canto.


También es muy estrecha para la cosmogonía huichol la relación entre alimentación, salud y mitología, como mencionan Fikes y Weigand en la introducción a una de las pocas compilaciones que existen sobre los mitos huicholes (Zingg 1998: 28). Robert M. Zingg, quien estuvo realizando su trabajo de campo entre los huicholes de Tuxpan de Bolaños, Jalisco, en 1934, recopiló muchos mitos de  origen (del sol, el fuego, etc.), otros sobre el peyote y la peregrinación al desierto, y otros más en torno a sucesos del ciclo católico integrados a partir de la conquista.

En uno de los mitos titulado En su primer viaje al peyote (venado) trae el sol al cielo narra que en ese viaje el peyote (que también es el venado) llevó el sol al cielo y con ello la luz frente a la oscuridad en la que en aquel tiempo se vivía. El texto contiene una minuciosa descripción de las ceremonias que tuvieron lugar antes, durante y después del viaje al desierto en lo que puede considerarse como la primera peregrinación de los antepasados huicholes. Zingg afirma que, en el fondo, subyace en este mito la idea de una lucha entre las diosas de la temporada de lluvia y los dioses de la temporada seca como son el fuego y el sol. Ambos bandos (uno perteneciente a la región inferior del mundo y el otro a la superior) cuentan con la ayuda de varios animales que intervienen como aliados: junto al sol participan la serpiente de cascabel, el colibrí, la rata, la ardilla….

Asimilado al venado, el peyote es hijo de Suluwíakame (la diosa huichola del nacimiento y responsable del aumento de los animales) y del sol pareja que habita en el desierto. La comitiva del sol recibió del abuelo fuego (quien fue el primer chamán y dirigente de los huicholes) un disco sagrado o teapali para que pudieran protegerse del frío (colocando pasto encima de él) y para que pudieran ver en las oscuras noches de peregrinación. A cambio de ello les impuso a los participantes una rígida abstinencia de comida, agua, sal y relaciones sexuales durante el viaje. Igualmente, en un momento dado, el abuelo fuego molió sobre ese teapali un cuerno de venado, que en realidad era peyote, del que todos comieron…
La gente (es decir, los dioses de la lluvia) también fueron después al desierto persiguiendo a la comitiva del sol y a sus aliados. Pero el peyote les hizo daño y los emborrachó mucho. No obstante, los descubrieron en una ceremonia en la que estaban usando la parafernalia ceremonial que les pertenecía y que les había robado la rata cuando (antes del viaje) quisieron sacrificar al venado, por lo que los hicieron huir…
El sol y sus aliados llegaron, pues, huyendo de los dioses de la lluvia, con un gran cargamento de peyote fresco, adonde estaba el abuelo fuego quien les ordenó construir un altar en el que colocaron muchas flechas dedicadas al sol. Con esto el astro apareció por primera vez en el cielo. El abuelo fuego preguntó a todos cual sería su nombre y solamente el guajolote lo acertó y lo llamó tau, tau. Pero como quemaba mucho y pasaba muy bajo, se tuvo que domesticar al sol mediante la ofrenda de jícaras, flechas, escudos, sillas, velas porque estaba muy delicado, es decir muy sagrado y peligroso. También se arrojaron muchos tamales al fuego que se transformaron en peyotes. Concluidas las ceremonias en el desierto, la comitiva regresó a la sierra en donde realizaron otros rituales conjuntamente con toda la comunidad para dar gracias por el éxito de la peregrinación(pp. 59-72, resúmen).
Fuente:
Porras Eugeni, Ritualidad y pregerinación entre los Huicholes, Ensayos mínimos. CECAM CECUPI, CONACULTA, INAH, 2009
Eugeni Porras Carrillo es investigador del INAH - Nayarit

1 comentario:

  1. Eve Cuéllar....
    Mas que nada este mito suena interesante ya que podemos ver que no siempre encontraremos el mismo tipo de temas o anecdotas a las que ya estamos acostumbrados si no tambien existen diferentes historias deacuerdo al pueblo y las creencias que este tenga que en ocasiones uno como persona desconoce, en este mito surge la relevancia de distintos dioses que los huicholes conmemoraban hasta hoy en día ellos tienen presente diferentes creencias a las nuestras y es por ello a que debe sus distintos tipos de mitos en los que se hacen presente dioses.

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