miércoles, 9 de mayo de 2012

La Silla del Abuelo Fuego: Tatewari




Las fuerzas de la naturaleza, que nos dan la vida, no están siempre danzando salvajemente, cuando estamos listos vienen a asentarse en nosotros. En el templo y en la casa, así como cuando recibimos visitas, podemos encontrar sillas en donde se asienta la energía de nuestras madres, nuestros padres, dioses y diosas. 

El Hermano Mayor, Tamatz, es quién nos enseña a hacer las sillas para todos: la silla es la flor del sotol.


De un árbol con gran fuerza, cuya madera dura mucho tiempo, corta los horcones del respaldo, a la Abuela Crecimiento se le pide pegamento y el pasto que se quema y se mezcla para darle fuerza y color al pegamento, para eso Tate'vali nos da una chispa. Tatutsi Maxakuarry nos da espirales de una enredadera y las tiras de sotol. La caña y el ixtle son los otros materiales con que se da forma y estructura a este rezo.


El maíz como venado da sus astas para que se siente el Abuelo Fuego -acaso lo puedes ver- es la cornamenta su sitial.
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Tomado de El arte simbólico y decorativo de los huiholes, de Carl Lumhotz, Instituto Nacional Indigenista, Serie de Artes y Tradiciones Populares 3



Fotografía Fototeca CDI

2 comentarios:

  1. Si llevaramos por un momento la sabiduria de nuestros ancestros indigenas, la tierra no estaria sufiendo las heridas que le propinamos..

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