miércoles, 15 de febrero de 2012

¿González de Alba Atroz? a propósito de Wirikuta




En respuesta al artículo publicado por Luis González de Alba en el periódico MILENIO
"El dios del fuego está llorando"
12 de Febrero del 2012

¿González de Alba? ¿El de los días y los años sesentayochero? ¿Que luego publicó una columnita de divulgación científica me parece que en el uno más uno o en la primera época de la jornada? ¿Desde dónde nos habla González de Alba sobre el pueblo wixárika que pide respeto para sus territorios sagrados?. Desde el método científico, desde el positivismo. Pero no desde el capullo histórico de tales cuerpos explicativos del mundo que supusieron novedad dialéctica en su momento. Gonzalitos de Alba lanza su diatriba desde lo más rancio institucional de un pensamiento exrevolucionario antirreligioso que devino en un poder caciquil tan autoritario y represor como cualquier religión. El mundo como un sistema de relojería mecánico, perfecto, medible y predecible. Sin misterio ni fe ni espíritu. Y además, en movimiento lineal hacia el progreso según Europa y don dinero. No hay rutas para él. Todos los caminos llevan a la clase media. Ni modo. No lo voy a insultar como él insulta al pueblo wixárika. Lo que más lamento es que este ideólogo que se cree muy inteligente no es un caso excepcional. Así como él, piensan muchos funcionarios en la secretaría de economía y en otras dependencias gubernamentales de la república mexicana y en los grandes corporativos del capital: a los indios hay que borrarlos del mapa. No importa que sus casas sean los territorios mejor conservados del planeta; o por eso mismo, hay que arrebatarles esa riqueza para consumirla en la voracidad de nuestra autodestrucción. Así con esa visión gandalla del más fuerte comiéndose al más natural, hemos borrado culturas enteras, grandes bibliotecas de sabiduría.¿Cuál sabiduría hay en Wirikuta, González de Alba?  ¿Por qué dice un tal Eusebio de Nayarit que allí nace la verdad?: porque allí se guarda la memoria de nuestro origen. Allí recordamos nuestra condición de naturaleza como hijos descendientes de la energía mar, tierra, viento, sol, piedra, flor. Y no la recordamos como dato. En Wirikuta el peregrino puede sentir la interconexión energética y vital de todo interrelacionado entre sí. Por eso de la naturaleza ellos se saben nietos bisnietos y entienden su lengua, su manifestación, como suerte de una palabra mayor; y actúan en reciprocidad, tomando y agradeciendo creativamente con pura poesía. Aunque a usted, desde su siglo XIX, le parece una tontería, ellos le hablan cantadito a la naturaleza y obtienen respuesta. El 6 de febrero 600 huicholes pidieron lluvia y llovió. Por más que las empresas mineras y usted ofrezcan el chanchullo de la clase media para desindigenizar el corazón antiguo de México, los cantadores wixaritari metieron amparo para continuar su trabajo propiciatorio de nuevo tiempo, nuevo acuerdo, renovación del mundo y la conciencia hasta que la energía nos alcance.

Eduardo Guzmán Chávez
14 de febrero del 2012


Fotografía: Juan Carlos Bucio

1 comentario:

  1. De hecho, tiene toda la razón González de Alba. "La realidad es quello que no se va cuando cerramos los ojos".

    Por cierto, toda la primera parte son argumentos ad hominem ("contra el hombre"), inadmisibles en un debate lógico. El historial de González de Alba es irrelevante: "La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su puerquero".

    Saludos.

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