viernes, 3 de febrero de 2012

La leyenda que se está bordando hoy (tercera parte)



En el fondo del mar hay una jícara, un disco abierto, el corazón de lo profundo. Un águila nos recibe en su morada oscura y serena. De lo alto de la montaña las nubes bajan al valle. En el canto se relata como se mueve la energía al poniente, hacia abajo. Así como cuando está germinando el maíz, que echa brotes que se van a hacer raíces. A nutrirse de los ancestros, de la oscuridad llena de sabiduría. 
Como las nubes que bajan con aguanieve, rayos y truenos, así caminan los peregrinos penetrando al nuevo tiempo a través de un hueco, disco, jícara, una abertura nierika.
Traen el mensaje. El bordado que todavía no está completo.
Cuando consultamos a los más antiguos, Waxiewe, Waxitsut+a, Sutuiyali, se siente en la piel el agua fría que nos mantiene despiertos y por alguna razón tiene fuego también. Como cuando las gotas diminutas de la neblina nos cubren con su frescura.
Y los ancestros, los primeros nos recuerdan ahora que en el lugar de la uxa, en donde nace la luz, se siente el movimiento de las plumas de águilas, aguilillas rayadas, halcones, gavilanes. Cuando vamos entrando al jardín de luz, vamos naciendo en la claridad.

Ahí es que está
para un paso ahí está
así quedaron marcados
sus plumas ahí quedaron
en Usaimutá quedaron tumbados
en Palitek+a han quedado
es que se abren las cruces
ahí la escuchan
ahí ya así
mi Tutsima estando así

Si es que escuchan aquí
cómo han tomado vida
sus hijos escuchan
a su sol escuchan
que su cirio lleva
lo que ustedes solo miran
ahora es que cómo nos liberemos

Así es que ya así ya
mi Teteima mi Kaka+ma subiendo a Palitek+a
subiendo a Waxitsut+a
es que nacieron
Con toda la intensidad de este día, nos preparamos a escuchar otra parte del mensaje, se sigue bordando la leyenda. Es como el fondo del mar, poderoso y sereno, lleno de vida y atemorizante. En el canto se habla de la manera en que el sembrador vive, y como se encuentra con el árbol que va a guardar la semilla de la creación en los momentos difíciles. Aquí en esta oscuridad densa se forma el corazón, el canto, como semillas, como granos de arena, como tumari, como kukas. Así nace el árbol que se hace arca.

Es que ya así
en su crecer tierno nació
nació Sapawima
nació Lapukwata
el corazón el cantador
ahí es que en su tierno crecer nació

Por ahí fué tentado
en su tierno crecer fué tentado
Así es que ya Kauyumarie sospechó
en Waxitsut+a sospechó
mi Tutsima es que no se dan cuenta
de que no estamos completos
Toda la energía de las flores azules nos sostiene al escuchar con el corazón que estamos caminando buscando acompletarnos. Es un mundo de dualidad en el que vivimos. Sabemos que pronto se nos revelará que es lo que hay que hacer. Así como a Watakame el sembrador, quien una y otra vez hizo su trabajo, la más antigua madre, la bisabuela que da vida y es un monstruo terrible al mismo tiempo, le dice con sencillez y claridad lo que se tiene que hacer ante el nacimiento del nuevo tiempo. En el templo, nos sentamos aguantando la energía, en familia.

Continuará
-------------------------
Canciones: "Cantos de una peregrinación a Wirikuta". San Andrés Cohamiata, Instituto Indigenista Interamericano.
Segunda parte: http://venadomestizo.blogspot.com/2012/02/la-leyenda-que-se-esta-bordando-hoy.html

1 comentario:

  1. los colores de la foto fieles a ese lugar profundo...si fuera posible amar cinco escalones más profundo

    ResponderEliminar