martes, 9 de octubre de 2012

Centros ceremoniales coras amenazados


Consejos tradicionales indígenas se oponen a la presa Las Cruces

Pretende la CFE inundar centros ceremoniales coras
Desviar el río San Pedro afectará la ganadería, provocará que al menos 6 mil 400 jornaleros agrícolas pierdan su empleo y mermará la ostricultura

Myriam Navarro
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 9 de octubre de 2012, p. 33

Tepic, Nay., 8 de octubre. La presa Las Cruces, que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pretende erigir en el municipio de Ruiz, inundaría al menos tres centros ceremoniales coras, entre ellos el llamado Musatena, el más grande de esa etnia, aseguraron integrantes del Consejo Intercomunitario del Río San Pedro y representantes del Consejo Indígena de Nayarit.

Miembros de ambos organismos indicaron que el número de centros ceremoniales podría ser mayor y que en el noveno encuentro nacional intercultural celebrado el pasado fin de semana en la localidad serrana Presidio de los Reyes, municipio de Ruiz (en el norte de Nayarit), reiteraron su rechazo a la presa. A decir de los inconformes, la CFE tiene todos los estudios necesarios para erigirla.

Julián López Cánare, comunero de El Nayar, dijo: La CFE debería darnos a conocer los beneficios y las afectaciones que la construcción de esta presa nos traerá, pero en palabras entendibles Quizás ustedes no nos entienden, pero así como ustedes tienen sus templos, para nosotros nuestros centros ceremoniales son eso, es nuestra cosmovisión.
El gobernador tradicional cora de Presidio de los Reyes, Silvestre Vargas Flores, también se opuso al embalse, pues el San Pedro es el último río libre del país.

Añadió que muchos ejidatarios tienen ganado a un lado del río para que beban agua y pasten, pero si se hace la presa, el cauce ya no pasará por ahí y ellos tendrán que subir el ganado, pero en zonas altas no hay espacio para ellos, porque son tierras agrícolas.
Seydi Orozco, del Consejo Intercomunitario del Río San Pedro, aseguró que la construcción del embalse provocará que en el municipio de Santiago Ixcuintla se pierdan al menos 6 mil 400 empleos de jornaleros agrícolas, cuyo trabajo deja una derrama económica de mil millones de pesos al año, pues al contener el cauce las tierras ya no tendrán la misma humedad en temporada de lluvias, cuando el río se desborda e inunda esos predios.
Asimismo, prevén que la obra mermará la producción ostrícola en Santiago Ixcuintla, al causar desequilibrio entre agua dulce y salada, necesaria para que los ostiones crezcan en condiciones óptimas. Esta actividad deja 150 millones de pesos anuales a más de 500 familias. Los inconformes dijeron que no se oponen al desarrollo del municipio, pero exigieron buscar alternativas que no dañen el ambiente ni los dejen sin sustento.

Fuente
Fotografía
Indígenas coras aseguran que la CFE planea inundar al menos tres centros ceremoniales de esa etnia para construir una presa hidroeléctrica. En la imagen, dos participantes de la Judea o Semana Santa cora descansan el Sábado de Gloria antes de bañarse en el río Jesús María, en el municipio de El Nayar, NayaritFoto José Carlo González / Archivo

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